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Viewing entries tagged with 'vuelta'

44 Vuelta al Puerto de Sagunto

Posted by Antonio on 13 August 2011 | Comments

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[img class=imgRight alt=44 vuelta al puerto de sagunto]http://www.correcarreras.com/assets/uploads/articulos/portsagunto_2011.jpg[/img] No era ni el momento, en plenas vacaciones de verano. Ni el lugar, con el calor sofocante y húmedo de la costa levantina. Ni la hora apropiada, por la tarde con la digestión aún por hacer. Pero quien es capaz de resistirse a una carrera que te encuentras por sorpresa, organizada en medio del paseo marítimo, con el ambiente, la música, inscripción gratuita y de tan solo siete kilómetros. Tal y como sucedió. Fuimos a comer a un restaurante sobre las dos y media en una de las calles que desemboca en el paseo marítimo. El mismo camarero tuvo que salir a mover el coche porque le avisaron que la policía se estaba llevando los coches porque había una prueba deportiva. Cuando salimos, que serían cerca de las cinco, empezamos a ver policías y vallas amontonadas, dimos una pequeña vuelta y a la que volvíamos para el coche estaban montando un pequeño arco de salida, justo al lado las mesas [img class=imgLeft alt=fertiberia]http://www.correcarreras.com/assets/uploads/articulos/fertiberia.jpg[/img]de inscripción y pregunté, siete kilómetros, inscripción gratuita, empezaban a las seis con las pruebas infantiles y la absoluta a las siete. Menos de dos horas. Emmmm, inscrito. ¿La ropa para correr? En el hotel, por supuesto. ¿El hotel? A unos tres kilómetros de allí y como a media hora andando. Podía ir en coche en cinco minutos pero luego me olvidaba ya del sitio donde lo tenía aparcado así que opte por ir en chanclas, bajo el solecito. Llegué a la habitación, me di una ducha lo más fría que pude, me cambié y volví corriendo suave otra vez. Desde luego puedo decir que ha sido la única carrera, yo creo que de todas, en la que he calentado muy bien, demasiado bien diría yo. Faltaba media hora. El ambiente y el colorido era espectacular, me resultan especiales las carreras donde ves el mar al fondo, como en Santa Pola. Seríamos como unos mil participantes así que la salida resultó cómoda y como estaba cerca del arco de salida, el tiempo, como no dieron chip, pudo ser bastante real y fiable. No pasaron ni cinco minutos una vez lanzada la carrera y ya teníasla camiseta completamente empapada, continuamente te pasabas la mano por la frente para quitarte el sudor de la frente antes de que llegara a los ojos. En el avituallamiento creo que todos cogimos dos botellas, una para refrescarnos y la otra para beber. Nos [img class=imgRight alt=bancaja]http://www.correcarreras.com/assets/uploads/articulos/bancaja.jpg[/img]recorrimos todo el Puerto de Sagunto desde una punta a otra, pasando a la mitad de nuevo por la salida con todo el público animando. En todo momento tenías el mar al fondo y como no fui pendiente del reloj en ningún momento fue un verdadero placer el recorrido. Incluso en la recta de meta, como se veía al fondo el arco de llegada, me encontré con fuerzas para esprintar un poco y dar lo mejor de uno mismo hasta el final. El tiempo oficial por la clasificación que sacaron poco después en la web y que allí mismo lo fueron apuntando a mano según cruzabas la línea de meta fue de [b]00:30:16[/b] quedando el 165 de unos mil participantes. La distancia según el cartel oficial es de 7,2 kms, con lo que sale un ritmo de 04:12, que no está mal, por lo menos para no perder ritmo durante el verano y volver con fuerzas en Septiembre.

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III Vuelta a la Jarosa

Posted by Antonio on 14 May 2011 | Comments

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[img class=imgRight alt=III vuelta a la jarosa]http://www.correcarreras.com/assets/uploads/articulos/jarosa_2011.jpg[/img] Haciendo memoria, creo que solo han existido dos veces, en sesenta carreras, que se me ha pasado por la cabeza preguntarme seriamente si merecía la pena pasar por una situación así. Y en todas ellas, termina sucediendo lo mismo, sientes esa maldita incertidumbre acompañada de ese dichoso espíritu de superación y decides ponerte un número bajo del pecho y seguir adelante para poner al cuerpo y mente a prueba una vez más. Una, en la primera Behobia, viendo la tromba de agua y las ráfagas de viento que caían a través de la ventana del hotel la noche antes. Terminó siendo una carrera mítica. Y dos, en la segunda edición de Corre por una sonrisa, no paraba de llover a cántaros sobre Tres Cantos y se estaba formando el mayor barrizal que yo haya visto nunca. Terminó siendo una auténtica experiencia. Aquí primero pudimos observar, mientras nos aproximábamos a Guadarrama, el cielo totalmente cubierto y negro. Por los charcos de la carretera se dejaba entre ver que había llovido con ganas. [img class=imgLeft alt=ibercaja]http://www.correcarreras.com/assets/uploads/articulos/ibercaja.jpg[/img]Pero fue aparcar el coche para cambiarnos y empezar de nuevo, eso único al relativo frío que hacía, más la carrera de por la mañana, hizo poner en duda la participación. Aún así vencimos ese momento y nos decidimos por ir. Cada vez caía con más fuerza. Ya solo con ir a recoger el dorsal y la bolsa del corredor, que no la podían dar después, empezamos a estar empapados. Esto no había hecho más que comenzar. A mi correr con lluvia siempre me motiva y me encanta porque refresca, enfría el calor producido por el esfuerzo, fue tal que me vi hasta con fuerzas para volver al coche a dejar todas las cosas que nos habían dado, más de un kilómetro entre charcos y la lluvía al final estaba literalmente calado hasta los huesos. Por fin, nos llamaron por megafonía y formaron la salida. Bastante estrecha al empezar, termina uno siempre subiéndose por los laterales para adelantar un poco, eso si, entre piso mojado, maleza y las hojas de pinos había que cuidarse de resbalones. No llegamos ni a los doscientos metros y ya alguno había metido el pie en algún charco. Resulto ser una carrera muy favorable (todo el día metido en charcos). Pero no tardamos ni dos o tres kilómetros en tener que cruzar un auténtico río del que no se podía librar uno pasando con el agua hasta los tobillos, por muy de puntillas que se pasara. Por si fuera poco, vinieron los famosos repechos del veinticinco por ciento que hacen de esta carrera una prueba durísima, aunque ya por entonces paró de llover, o solo chispeaba, y sin que nos quedase nada de aliento se llego a la mitad del recorrido. [img class=imgRight alt=ayto guadarrama]http://www.correcarreras.com/assets/uploads/articulos/aytoguadarrama.jpg[/img]Lo peor había pasado. Ahora sí, con los deberes hechos, recuperando un poco, había que exprimirse para poder bajar con la misma inclinación las mismas cuestas que antes subíamos. Había veces que no daban más de si. Y por último, tuvimos que cruzar nuevamente un par de ríos, pero ya hasta se agradecía solo por el hecho de refrescarse, aunque eso hiciera que elevar las zapatillas llenas de agua costara un poco más. De repente se veía al fondo más gente animando, el final estaba cerca, pero no sin un último repecho digno de una auténtica carrera de montaña. Al final reconozco que terminó siendo, una pasada y una aventura sin igual. Sobre todo porque volvimos a llevarnos algo más que la bolsa del corredor, y no precisamente por quedar de entre los tres primeros, sino por el sorteo de premios que hacen por número de dorsal justo al finalizar la entrega de trofeos, como la mayoría de participantes se va tienes más probabilidades. Si en el primer año mi compañero se llevo unas mallas, en este me lleve una auténtica pata de jamón (cien por cien carrefour eso si) a la que tendremos que pintarla la pezuña de negro antes de probarla. Lo que antes eran catorce kilómetros, los han reducido en poco más de diez, por eso el tiempo esta vez es menos de la hora que llegamos a tardar en hacer la primera edición y terminó siendo de unos razonables [b]0:49:42[/b] minutos para quedar en la posición 87 y con una media de 04:45 por kilómetro. El año que viene intentaremos volverla a hacer y si vuelve a llover nos acordaremos de esta ocasión para no dudar.

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I Vuelta a la Jarosa

Posted by Antonio on 26 April 2009 | Comments

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[img class=imgRight alt=I vuelta a la jarosa]http://www.correcarreras.com/assets/uploads/articulos/jarosa_2009.jpg[/img] En un entorno privilegiado, en plena sierra de Madrid. Con el peor perfil que un corredor se pueda imaginar. Más de 10 kilómetros. Cuatro de ellos con subidas de hasta un 24%. Unas condiciones meteorológicas adversas. A casi 1500 metros de altitud. Solo podía dar como resultado una carrera atípica, que yo definiría como el mejor entrenamiento que jamás hayamos tenido después de casi un año corriendo. Lo primero que me viene a la mente es la imagen del bosque, más que verde parecía grisáceo por la ausencia del sol y por la niebla entre los árboles. Y únicamente llenado de colorido por el naranja, verde o amarillo llamativo, de las camisetas de decenas de corredores que trataban de, exageradamente hablando, escalar las continuas paredes verticales. Nuestro propio maratón, y nunca mejor dicho, ya que coincidía el día y la hora con el que se estaba celebrando en pleno centro de Madrid, fue en La Jarosa, muy cerca del embalse que toma dicho nombre y del que, al finalizar la carrera, pudimos disfrutar en todo su esplendor gracias a que por fin brilló el sol. Todo ese marco pertenece a la población de Guadarrama. Llegamos relativamente temprano, para no saber como ir exactamente y equivocarnos en un principio de camino. Allí estaban aparcados ya los coches de todos los amantes de este deporte que nos dábamos cita esta vez en un lugar fascinante pero a la vez peculiar para celebrarse una carrera. El penetrante viento fue el primero [img class=imgLeft alt=ibercaja]http://www.correcarreras.com/assets/uploads/articulos/ibercaja.jpg[/img]en darnos un frío recibimiento, además el cielo oscuro presagiaba lluvia y la idea de llevar chubasquero o cortavientos cogía forma, solo la imposibilidad de colocarse el dorsal en el hizo que al final desistiéramos de ello. Y menos mal porque una vez en carrera te sobra todo. Nos hubiera venido bien para protegernos del viento pero seguramente hubiéramos sudado el doble con lo que eso implica en una carrera mezclado con un aire frío. Antes de empezar recogimos el dorsal y nos dieron la bolsa del corredor, que por cierto ha sido de las más completas que recuerdo (agua, aquarius, barritas de todo tipo, gominolas, bolígrafo y hasta un llavero) así como la camiseta técnica color azul similar a la de Mejorada. A las 10 era la hora de la salida, que se produjo sin mayor problema debido al número máximo de participantes, casi 300 (como la película). Nunca me cansaré de decir que da igual que carrera sea, el momento en que estás detrás del arco o de la cinta, esperando a salir siempre es una situación única, hay que vivirla desde dentro para sentirla, los nervios y la adrenalina hacen que el corazón empiece a latir más fuerte y te sientes capaz de todo. Se recorría por caminos forestales combinado con asfalto. Sin tiempo para disfrutar apenas del terreno a los primeros 500 metros ya estábamos subiendo un repecho del 22%, que hizo la primera criba, el grupo se dividió a nuestras espaldas. Y como en cualquier deporte es fundamental no perder el ritmo de los de delante si no van a un ritmo por encima de tus posibilidades. Eso solo fue el principio ya que un sin fin de cuestas nos deparaban más adelante. Con falsos llanos donde [img class=imgRight alt=aquarius]http://www.correcarreras.com/assets/uploads/articulos/aquarius.jpg[/img]podíamos recuperar el aliento. Es curioso como con cuestas de tal calibre en cuanto descendía el desnivel, aunque siguiera exigiendo de una buena preparación, parecían llano y recuperabas una zancada en condiciones. Cuanto más ascendíamos la niebla era cada vez más intensa, ya no se veía el final si mirabas a ambos lados del camino. Curvas de 180º, típicas de los puertos hicieron que los que nos acompañaban de la organización en bicicleta lo pasaran realmente mal. En varias ocasiones nos paramos y andábamos, y es que con ese porcentaje no era muy distinto, en cuanto al avance me refiero, andar que correr. Fue en esos momentos cuando aprovechamos para hacer fotos. Sabía que era buena idea llevar la cámara para inmortalizar esas situaciones atípicas. La nieve también hizo acto de presencia en gran medida alrededor del kilómetro cinco. Y cuando coronamos, sobre el siete, el paisaje era totalmente blanco, la visibilidad de menos de 100 metros y perdimos contacto con cualquier grupo de corredores. Caía una fina lluvia quizás provocada por el fuerte viento que agitaba las ramas de los árboles y de ellos caían copos de nieve. A partir de ese momento, fue como el punto de inflexión, todo cambió. Prácticamente las mismas subidas eran ahora cuestas abajo. Lo cual casi no se si era peor, bien es cierto que ya no sentías como te faltaba la respiración ni tenías la sensación de parar, pero no podías embalarte, bajo riesgo de coger más velocidad de la que tus piernas pueden realizar el movimiento de zancada, así que había que ir frenando y al llevar el cuerpo inclinado hacia atrás sentía ligeros pinchazos en parte inferior de la espalda por el golpe de la pisada sobre asfalto. Creo, personalmente, que yo soy más de subidas, quizá lo de el tipo de entrenamiento, como en Paracuellos está rodeado de cuestas, en la primera parte yo fui capaz de parar más tarde que los demás así como de sacar más distancia y sin embargo en esta parte, pese a que yo iba al 200%, llegando incluso a los 3 minutos por kilómetro, mi compañero me sacaba bastante distancia en relativamente poco tiempo. [img class=imgLeft alt=ayuntamiento guadarrama]http://www.correcarreras.com/assets/uploads/articulos/aytoguadarrama.jpg[/img]Supongo que deberé entrenar más las cuestas abajo con zancadas más amplias, o es que, comparado con una bicicleta, mi piñón es bueno para subidas pero malo para bajadas. No sabría concretar y lo mismo exagero pero es posible que los últimos 7 kilómetros los hiciéramos en unos 25 minutos. La llegada estaba en el mismo lugar casi que la salida y ya se podía sentir el ánimo de la gente, que durante el resto de la carrera no habíamos tenido. Recuerdo que pude incluso esprintar a muy buen ritmo los últimos 500 metros porque tenía planeado pararme justo antes de la meta para dedicar la carrera a una persona muy especial y luego entrar, pero al final estaba detrás de la meta y tuve cruzarla. Lo que es capaz de hacer la mente, incluso obviar el cansancio por un objetivo. El mismo dorsal llevaba un código que servía para que una persona pesaba el lector y se registrara el tiempo. Había avituallamiento, el cual se podía coger sin problema y la cantidad que quisieras. Agua, aquarius, naranjas y más barritas de cereales. Estiramos y vimos la clasificación allí mismo, la cual iban sacando por folios y los iban colocando en el tablón donde antes estaban las inscripciones. Un tiempo de [b]1:08:06[/b] quedando en el puesto 91 de unos 300 corredores, claro que mejor suena, ser el 55 de mi categoria. Mientras tanto se abrió el cielo y el sol participó en el buen ambiente que había para dar los trofeos. Casi nunca nos quedamos en ninguna carrera a verlos por lo que no puedo comparar, pero realmente dieron trofeos a los tres primeros de cualquier categoría imaginable. Al final hubo un sorteo de prendas deportivas entre los participantes y a mi compañero le tocaron unas mallas de correr. En fin, otra experiencia para compartir, otro dorsal para colocar en el tablón de casa y otra camiseta de recuerdo. Es posible que esta última haya sido la última carrera del año, de nuestro año se entiende, ya que la próxima, salvo sorpresa, será dentro de un mes en el II Liberty Seguros. Parece que fue ayer cuando empezamos y ya llevamos un año compitiendo. Ni más ni menos que 18 carreras ya.

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