XI Trofeo Paris
Mismo lugar, a la misma hora, idéntico recorrido. El protagonista volvió a ser el frío que casi consigue hacer bajar la temperatura por debajo de los cero grados de no ser porque en alguna ocasión el sol hizo intención de querer acompañarnos tímidamente. Por tan solo un día, o tal vez unas horas, no repetimos la bonita estampa nevada de la pasada edición.
Curiosamente es la única carrera que por dos veces ya hemos corrido con pantalón térmico largo. En mi opinión es algo muy significativo, y da una idea aproximada del intenso frío que sufrimos. Sobre todo entre corredores que compartimos la idea de que durante la carrera ya no tienes frío y te sobra todo, o que cuanto más ligero mejor. Con la camiseta pasa lo mismo, más vale pasar frío antes de empezar llevando una interior y una técnica de manga larga que pasarlo mal durante ella llevando puesto un forro o sudadera que no transpira lo suficiente y al final terminas agobiado e incómodo.
Lo que es innegable, al menos en mi opinión, es que realmente es una muy buena carrera. Lo tiene todo, poca participación para poder salir bien por la línea de salida, kilómetros marcados exactos para llevar controlado el ritmo por kilómetro, incluso estaban marcados también los medios. Un perfil muy llano que no sobrecarga las piernas y favorece sobretodo llevar un ritmo uniforme. Cronometraje en el kilómetro cinco para evaluar de una manera sumamente importante después si fue mejor la primera o segunda parte del total.
La organización muy bien, tanto para recoger el dorsal como al final en la entrega de la bolsa, que tenía una camiseta de algodón y una técnica del maratón de madrid del 2007 de Adidas, podías coger un desodorante, powerade, coca-cola y agua. Que más se puede pedir, además de celebrarse en un sitio original donde puedes ir disfrutando del paisaje y haciendo que tu mente no piense en lo cansado que va. Perfecta también para poder comparar el progreso de una edición a otra al ser como decía el mismo recorrido.
Solo puedo hacer mención a dos detalles negativos, que en realidad son absurdos y que no desmerecen para nada. Uno, que tal vez haya demasiado giros bruscos. Al ser un parque, las curvas o el paso por algún que otro puente hace que haya que hacer giros de noventa grados y eso implica, aparte de por el miedo al hielo, bajar inconscientemente el ritmo y volver a acelerar una vez pasada la curva. Y dos, que al estar marcados tan bien los kilómetros y ser un circuito de dos vueltas en la primera se convierte en un severo inconveniente, a nivel mental me refiero. Ves el kilómetro dos por ejemplo y poco después está el siete, no puedes evitar pensar que solo llevas dos y te queda todavía pasar nuevamente por allí y aún así te seguirán quedando tres, vamos, un mundo.
Pero bueno, al final la completamos como todas, acabando fundido, y poco antes tirando de corazón para superar ese momento de querer parar. Merece la pena sufrir entrenando o durante la carrera para vivir el momento justo antes a cruzar la meta. Es imposible explicar como llegas al kilómetro nueve setecientos, no puedes más, pero estás
en la recta final y ves al fondo los números amarillos que marcan treinta y nueve, cuestión de milésimas de segundo lo que tarda un escalofrío lleno de adrenalina en recorrer tu cuerpo y sin saber de donde sacas la fuerza, esprintas como un rayo para intentar bajar tan solo un segundo tu marca.
Tienes que esperar a que salgan los resultados por chip antes de hacer valoraciones exactas, aunque por los minutos ya sabes si es buen o mal tiempo. Decía que lo bueno de esta carrera es que se puede comparar con el año pasado, y gracias a eso creo que debo de sentirme orgulloso por haber superado cualquier previsión más optimista. De los 0:43:05 he bajado oficialmente el tiempo a 0:39:49, tres minutos en un año exactamente, quedando en la clasificación (ordenada por el tiempo bruto 0:40:00) en el puesto 139 y el 54 de mi categoría. Curiosamente, este resultado es idéntico a la última, la San Silvestre. Que casualidad, mismo tiempo, misma media por kilómetro a 03:59, incluso en el paso por el 5 a 0:20:19, haciendo mejor la segunda parte. Es importante afianzar ese ritmo de carrera sobre todo en un recorrido como este, completamente llano.
Aunque ahora debemos dejar de hacer cábalas porque la siguiente será muy distinta y no es comparable con ninguna, ni siquiera con la Behovia que eran veinte kilómetros, ya que en Santa Pola, en la Mitja Maratón (valenciano) nos enfrentaremos a esos 21 kilómetros y 97 metros, que son exactamente la mitad de un maratón. Lo importante, coger experiencia y sensaciones de carrera para preparar la media de Madrid en Abril.
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Comentarios
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Macho, no hay quien te pare...
Enhorabuena.Posted by Guillermo, 30/01/2010 4:08am (2años atras)
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Ya veras como sale bien la media, tienes la experiencia de la behobia que es mucho mas dura, mucha suerte, yo me voy a Getafe, a ver como sale, un saludo.
Posted by pablo carrio, 20/01/2010 1:13pm (2años atras)
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HOLA, UN AÑO PARECE QUE FUE AYER, LA VENTAJA QUE COMO LO CONOCES TE MUEVES SABIENDO POR DONDE PASAIS, LO DIGO POR LAS FOTOS, EN FIN QUE SUPERACION QUE TIEMPO, SE NOTA LA EXPERIENCIA QUE VAIS ADQUIRIENDO. ANIMO Y NOS VEMOS EN LA PLAYA.
Posted by MAMI, 20/01/2010 12:05pm (2años atras)

